miércoles, 21 de diciembre de 2011

Al Dibalo!!!

Una vez más he intentado de albergar sentimientos nobles en mi corazón.

Una vez más la maldita basura social ha marcado el fin de esos sentimientos.

El odio, el desprecio y la lastima hacia otros son los únicos sentimientos sanos que se pueden tener en esta sociedad hipócrita.

Solo juzgando, criticando y usando a las demás personas es como uno puede abrirse paso en esta sociedad, la simple bondad no basta, debe de ser estigmatizada, encuadrada y moldeada para ser aceptada.

El simple cariño no basta, se necesita ser hipócrita en ese cariño, decir lo que otros quieren escuchar, aunque eso implique lastimar, utilizar y mentir.

La sinceridad es dolorosa, las reglas se hacen para los idiotas sin pensamiento propio, solo así se sienten cómodos, creyendo estúpidamente que el destino tiene un lugar reservado para ellos, siempre incapaces de buscarse su propio lugar y de forjar su propio destino.

Desde lejos escucho gritos de agonía, me llegan desde Suiza, desde España, desde el Distrito Federal, una y otra vez estoy condenado a repetir la misma frase: “Te lo dije”.

Y por más que pretendo salvar almas, estas no me lo permiten, están programadas para la autodestrucción, para construir sus propias cárceles alrededor de una institución corrupta, siempre queriendo alcanzar ese destino que no es para nadie. Ciegos ante la realidad que se les estrella en la cara cada vez.

Una vez más me pregunto ¿Por qué no?... ¿Por qué no me permito pertenecer al grupo hipócrita? ¿Por qué no soy capaz de usar a la gente como todos lo hacen? ¿Cómo puedo sentir tanto odio y ser tan estúpidamente noble? ¿De qué carajo estoy hecho?... Sé que los demás están forjados con prejuicios… Al parecer yo solo lo estoy con vicios.

En cien años todos seremos cenizas, nadie recordara quién de nosotros actuó bien y quien actuó mal, a nadie le importara quien siguió las reglas o no, y a nadie le importara quien fue feliz o no, solo seremos recordados como la generación de los hipócritas, de los necios y de los estúpidos sin cerebro. Me molesta mucho pensar que yo pertenezco a esa generación, aunque sé muy bien que yo no pertenezco a esta corriente generacional, todos a mí alrededor son patéticos, como cucarachas conviviendo con un tigre.

Al diablo las instituciones!!!

A la chingada las reglas!!!!

Piensa por ti, vive por ti, y a quien no le parezca que se vaya a la mierda!!!

Te advierto… al final te quedaras solo… pero muy orgulloso de quien eres, que al final, es lo único que importa.

Wevos

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