Seguimos en la falsedad creada por los medios acerca de lo que la familia (dígase matrimonio e hijos) representa, es una falsedad creada por los medios como muchas otras, pero a diferencia de otras (como las virtudes de una religión o una corriente política particular) los efectos negativos de la familia se notan solo en la intimidad, por lo que nadie se atreve a divulgarlos o cuestionarlos.
Comencemos con el ideal de un matrimonio:
Para el hombre representa dormir todos los días con una bella mujer (que con el tiempo se volverá gorda y vieja) con la cual se puede tener sexo cuando se le plazca, por supuesto, uno nunca imagina que el matrimonio y la rutina diaria apagan el libido de cualquier mujer, pero eso es otro tema.
Para la mujer representa estabilidad y protección, el sentir que sin importar lo que pase habrá un hombre a su lado que la quiera, la defienda y se ocupe de ella, porque sin importar cuan independiente sea una mujer, si piensa en matrimonio piensa en estas cosas (una mujer realmente independiente jamás se permitiría atarse a un hombre).
A la mujer nunca se le dice que el 90% de las agresiones a las mujeres vienen de sus propias parejas, pero nuevamente, eso es otro tema.
Luego viene la idea de formar una familia – por supuesto, todos crecemos con el ideal de los bebes Gerber, quienes siempre sonríen, hacen travesuras y son simpáticos. Nunca se nos advierte de ninguna forma de lo desagradable que es cambiar un pañal, un vómito o de lo que es el inmenso gasto monetario y falta de sueño que representa un bebé.
Ya sé lo que usted debe estar pensando decirme: “Yo conozco matrimonios a los que les va muy bien”, pues le diría que yo no creo en esas cosas, por experiencia propia, aquellos matrimonios que he conocido que aparentan ser una bella familia son quienes más y peores problemas de vida tienen, pero supongamos por un momento que en realidad mi visión es pesimista y estrecha.
Supongamos que usted (quien quiera que sea) logrará o ya ha logrado una familia feliz, supongamos que usted y su pareja no se dejarán caer en la rutina ni en el conformismo, supongamos que usted y su pareja se preocupan por su aspecto y por enamorar al otro día con día sin importar que ya estén atados, supongamos también que a ninguno de los dos les molesta la rutina sexual y siempre se mantendrán fieles, supongamos que jamás habrá conflictos entre ustedes por ese falso sentido de pertenencia que el matrimonio crea en la mente.
Supongamos también que en su matrimonio hay hijos, que todos ellos son niños sanos y obedientes, que usted y su pareja tienen los medios para brindarles una excelente educación, servicios de salud y formación integral, es decir, supongamos que su familia es el estereotipo de los comerciales de suavizante.
Todo lo descrito en los párrafos anteriores es inexistente, las personas no pueden en ningún sentido ser perfectas, pero supongamos que en su caso así es.
Ahora imagine que sus hijos han llegado a la mayoría de edad ¿Qué más puede usted hacer por ellos? Nada, absolutamente nada.
A partir de la mayoría de edad sus hijos tendrán que salir adelante por ellos mismos ¿cierto?, usted como padre o madre puede brindarles apoyo moral y tal vez económico al principio, pero por muy tolerante que usted sea llegara un momento en que querrá a sus hijos fuera de su casa y de su billetera ¿cierto?
¿Qué pasa entonces? Sus hijos deberán de buscar su propio camino, por supuesto, hablando de un ideal de familia usted les ha dado toda la educación y salud que sus amplios medios le permiten, sin embargo, sus hijos saldrán a competir en un mercado laboral en contra de los hijos de otras personas, muchos de ellos igual o mejor capacitados que sus hijos.
Si es usted un padre afortunado jamás tendrá que preocuparse por eso, sin embargo, si es usted un padre o madre promedio seguramente tendrá que preocuparse por sus hijos hasta el final de sus días ¿Cuántas personas no conoce usted que a sus 40 o 50 años siguen pidiendo prestado a sus padres?
Pero seguramente usted cuando pensó en formar una familia no pensó en todo esto ¿cierto? Seguramente usted solo pensó en la mujer deseosa de sexo cada noche o en el hombre protector y omnipotente en todos sentidos, jamás pensó que sus hijos podrían nacer enfermos (encadenándolo a usted de por vida a la manutención o delegando el sustento de sus hijos a la caridad de otros) o que simplemente podrían ser estúpidos o no tener buena suerte en la vida ¿cierto?
Ahora le diré algo que es una gran verdad, y no porque yo lo diga, solo tienes usted que pensar un poco y verá que así son las cosas: Cada nueva generación sufre más que la anterior
¿Por qué digo esto? Es simple: piense en su padre y su abuelo ¿Qué tenían a su edad? ¿Qué tanto esfuerzo les requirió? ¿Tiene usted más o menos que ellos a su edad? ¿Lo que usted tiene hoy le ha costado más o menos que a ellos?
La cantidad de recursos en nuestro planeta es finita desde hace varios millones de años, pero los seres humanos seguimos reproduciéndonos exponencialmente, lo que quiere decir que con cada nueva generación hay menos territorio para cultivos, viviendas, áreas recreacionales, etc. Sin nombrar otros problemas implícitos derivados de la relación recursos naturales / personas, o, mejor dicho, huella ecológica (efectos como la inflación y la contaminación).
En nuestra época tener hijos es equivalente a comprar un cachorro porque es “lindo” (tal como los bebés en la televisión) y después, al hacerse adulto, soltarlo en la calle esperando que encuentre el sustento por sí mismo o que alguna otra persona lo adopte, no se engañe, el nivel de irresponsabilidad es exactamente el mismo.
Promover el matrimonio y la reproducción en nuestra época es como soltar un par de ratones en el granero y después quejarse porque se acabaron todo el grano y ahora apesta a cadáveres de ratón que han muerto de hambre.
Es muy fácil para la mayoría de nosotros exigir a los gobiernos y a la iniciativa privada el generar empleos para los jóvenes (que cada día son más), es fácil para todos exigir a las universidades públicas que abran más espacios para los jóvenes que exigen estudio y quejarnos por los altos precios de las universidades privadas, es fácil para nosotros exigir a los gobiernos servicios médicos y ayuda para los desempleados… lo que no es fácil para nosotros (porque somos unos malditos hipócritas que merecemos arder en el infierno por estúpidos) es abstenernos de ese ridículo concepto de matrimonio y familia por el simple miedo a “morir solos” o por miedo al “que dirán” de nuestra condición de solteros tardíos.
Es muy fácil para nosotros, por ejemplo, criticar al que delinque para comer, cuando tal vez lo hace porque no encuentra otra mejor forma de vida, es fácil para nosotros criticar al que pide caridad en las calles, cuando, tal vez, fueron nuestros propios hijos quienes los han dejado sin empleo, por la simple razón de que nuestros hijos son más educados que ellos (en primer lugar, nosotros los creamos y los lanzamos a competir, recuerde eso).
El matrimonio era válido hace 60 años, cuando era la única forma de subsistencia de las mujeres y de los hijos que estas procrearan (con las pruebas de ADN ya no pueden existir niños “bastardos”).
Tener multitud de hijos era válido hace 60 años, cuando la mayoría de ellos morían por enfermedades hoy totalmente curables.
No podemos exigir más de nuestros gobiernos, de nuestras empresas ni de nuestras universidades hasta que, como sociedad no aprendamos a evolucionar ¿Cómo se debe evolucionar? En el criterio de este humilde bloguero evolución humana significa lo siguiente:
- El amor es querer estar con el otro, no obligarlo ni obligarnos a estar.
- El hombre serio es aquel que respeta la individualidad de la mujer, no el que la quiere poseer.
- La mujer decente es aquella que no guarda secretos incómodos a su hombre y lo respeta, no aquella que hace pública su intimidad con un solo hombre (y secreta con todos los demás), mujer decente es la que no se avergüenza de su actividad sexual, sea esta legalizada o no.
- Hablar de separación (en cualquiera de sus formas) no implica hablar mal de nadie, simplemente todo en la vida tiene un ciclo, con su respectivo principio y final.
- Paternidad responsable no es ver por los hijos mientras estos son pequeños, es asegurarse de que el niño que se engendre no solo es mejor que uno, sino que es mejor que la suma de sus padres. Paternidad responsable es dejar en el hijo engendrado un regalo a la sociedad, no esperar que la sociedad se ocupe de nuestro hij@.
- Si quieres dar amor, adopta, no engendres, cada nueva persona en el mundo es una afrenta para quienes ya vivimos aquí.
Para cerrar he de decir que el instinto paternal / maternal es fuerte en todas las personas (sobre todo en las mujeres), sin embargo, el instinto sexual es igual de fuerte en los hombres (desnudamos a las mujeres con la mirada), sin embargo, tanto el instinto maternal en la mujer como el sexual en el hombre son solo eso, un instinto primitivo que se puede reprimir, la mayoría los hombres no somos violadores, entonces ¿Por qué la mayoría de las mujeres deben de ser madres?
Espero poder crear algunos aneurismas.
Wevos.
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